Pintura mineral para fachadas

Pintar fachadas con pintura mineral

Existe una gran diferencia entre la pintura mineral y el resto. El perfil de la pintura viene determinado por sus valores internos, es decir, por su composición: El ligante, los pigmentos, las cargas y los diferentes aditivos.

Pintura mineral de silicato

Siempre es mejor opción utilizar una pintura mineral para tu fachada.

El silicato es un mineral que otorga a la pintura una gran resistencia a las inclemencias del tiempo, lo que la hace especialmente interesante para la cobertura de fachadas y muros exteriores.

Su composición mineral le da una especial adherencia a la fachada gracias de la petrificación, que es una reacción química insoluble. Además, no forma película superficial. La transpirabilidad de la pintura de silicato equivale a la de la superficie sobre la que se aplica la capa.

Las superficies sobre las que se pinta con este tipo de pinturas se caracterizan por tener un pH alcalino que proporciona a la pared una protección natural contra la proliferación de microorganismos que pueda generar la humedad y el paso del tiempo, como algas, mohos o líquenes.

El silicato potásico como ligante

El componente más importante y determinante para la calidad de una pintura es el ligante. Sus funciones son la de aglutinar los distintos componentes de la pintura y, sobre todo, la de garantizar la adherencia sobre la superficie.

La pintura de silicato para fachadas es natural, mineral y tiene un principio de adherencia especialmente alto. Al tener una base totalmente mineral (el silicato potásico) que es un ligante natural que se une a los soportes minerales químicamente, la hace especialmente interesante para aplicar sobre piedra, revoco y hormigón. El proceso genera una unión extremadamente duradera, mucho más resistente a las inclemencias que las pinturas de dispersión más habituales.

Algunas de las ventajas más destacables del silicato potásico son:

  • Durabilidad: La combinación óptima de este componente con otros minerales de origen natural y de pigmentos inorgánicos garantiza una máxima resistencia a la intemperie y una durabilidad sin precedentes.
  • Estabilidad de color: Los pigmentos inorgánicos estables a la luz hace que este tipo de pintura no pierda el color con el paso del tiempo y que los blancos no tiendan al amarillo.
  • Rentabilidad: La combinación de los puntos anteriores hace que, a la larga, las pinturas minerales para fachadas resulten mucho más económicas.
  • Ecología: El silicato utilizado como ligante permite prescindir por completo de otras sustancias dañinas para el medio ambiente como los disolventes, los plastificantes y los conservantes.
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